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Concepciones erradas acerca del fracaso

Cambiar tu perspectiva ante el fracaso, te ayudará a perseverar para finalmente alcanzar lo que deseas, entonces, ¿cómo vas a juzgar el fracaso?

Comencemos dando una mirada a siete cosas que el fracaso no es.

1. La gente cree que el fracaso se puede evitar, y no se puede.

Todos fallamos y cometemos errores. Seguramente tú has oído aquello de que «errar es humano, perdonar es divino» escrito por Alexander Pope hace más de doscientos años.

Lo que él hizo era nada más que parafrasear un dicho que era muy común dos mil años antes, durante el tiempo de los romanos. Hoy las cosas son muy parecidas a como eran en aquel tiempo. Si tú eres un ser humano, vas a cometer errores.

A continuación, lee la siguiente lista que describe bien el estado en que nos encontramos como personas, la cual se la conoce como las reglas para el ser humano:

Regla # 1: Tú tienes que aprender lecciones.

Regla # 2: No hay faltas, solo lecciones.

Regla # 3: Una lección se repite hasta que se aprende.

Regla # 4: Si no aprendes las lecciones fáciles, se hacen más difíciles. (El dolor es una forma en que el universo consigue que se le preste atención)

Regla # 5: Tú sabrás que has aprendido una lección cuando tus acciones cambien.

Norman Cousins tenía razón cuando dijo: La esencia del hombre es la imperfección. Entonces, convéncete de que vas a cometer errores.

2. La gente cree que fallar es el resultado de algo, y no lo es.

Cuando una persona está en su época de crecimiento, por lo general cree que el fracaso viene en un momento. El mejor ejemplo para ilustrar esto es cuando hacemos un examen. Si obtienes una mala calificación, eso significa que fracasaste. Pero con el tiempo puedes convencerte de que el fracaso es un proceso.

Si tú fallas en un examen, eso no significa que fallaste en un resultado una sola vez. La mala calificación muestra que tú fallaste en el proceso que habría de desembocar en el examen.

John Maxwell, es su libro titulado «El viaje al éxito», ofrece un vistazo a lo que significa ser una persona de éxito. Allí define el éxito en los siguientes términos:

  • Saber lo que quieres alcanzar en la vida.
  • Esforzarte para desarrollar todo tu potencial.
  • Sembrar para el beneficio de otros.

La tesis del libro es que el éxito no es un destino, un lugar al cual se va a llegar algún día. El éxito es un viaje que tú inicias. Y el éxito se va alcanzando según lo que tú hagas día tras día. En otras palabras, el éxito es un proceso.

El fracaso actúa de la misma manera. No es un lugar al que se llega. Como el éxito, no es un resultado ni es un fracaso. Es cómo tú enfrentas la vida a lo largo del camino.

Nadie puede decir que ha fracasado mientras no exhale el último suspiro. Hasta ese momento, todavía estará en proceso, y aun no se habrá dicho la última palabra.

3. La gente cree que el fracaso es objetivo, y no lo es.

Cuando tú te equivocas, sea que calcules mal una operación matemática, que olvides una fecha importante, que no hagas bien algo, que no tomes la mejor decisión en cuanto a tus hijos o que pierdas la oportunidad de tu vida:

  • ¿Qué determina que tal acción fue un fracaso?
  • ¿Te fijas en el tamaño del problema que se generó o en la cantidad de dinero que te costó o le costó a tu organización?
  • ¿Estás determinado por la reacción que pudiera tener tu jefe o las críticas que pudieran venir de otras personas?

No. El fracaso no se determina de esta manera. La respuesta es que tú eres la única persona que puede realmente decidir que ha fracasado. Esto es algo subjetivo. Tu percepción y la forma en que reaccionas ante tus errores, determinan si tus acciones son o no un fracaso.

Tú eres la única persona que puede realmente decidir que ha fracasado

¿Sabías que la mayoría de los empresarios casi nunca despegan al primer intento? ¿Ni al segundo? ¿Ni al tercero?

Según un estudio de la Universidad de Tulane, el promedio de veces que los hombres de negocios fracasan antes de dar con el éxito es de 3,8. Pero no se desalientan por problemas, fracasos o errores. ¿Por qué? Porque ellos no ven los reveses como errores.

Y reconocen que tres pasos hacia adelante y dos hacia atrás aun equivale a uno hacia adelante. Y como resultado, superan el promedio y llegan a triunfar.

4. La gente cree que el fracaso es un enemigo, y no lo es.

La mayoría de la gente trata de evitar los fracasos como se evita una plaga. Le temen. Pero de la adversidad es que surgen los éxitos.

Es bueno fracasar porque el fracaso es como el fertilizante. Todo lo que uno aprende en la vida, lo aprende cometiendo errores.

Las personas que ven el fracaso como un enemigo, son cautivas de aquellos que lo vencen. El que no comete errores sirve al que sí los comete.

Observa a cualquier triunfador y descubrirás en él a una persona que no ve los fracasos como enemigos. Esto es verdad en cualquier esfuerzo. Cuando nos damos permiso para fallar, al mismo tiempo nos estamos dando permiso para superarnos.

5. La gente cree que fallar es algo irreversible, y no lo es.

Hay un dicho texano que dice: «No importa cuánta leche derrames, lo que importa es no perder la vaca». En otras palabras, los errores no son irreversibles. Hay que mantener la perspectiva.

Los problemas vienen cuando uno solo ve la leche que derrama y no el cuadro completo, incluyendo la vaca. La gente que ve sus errores en forma correcta se aprovecha de ellos.

  • Los errores no hacen a las personas darse por vencidas
  • Los éxitos no hacen a las personas creer que ya lo alcanzaron todo

Cada resultado, sea bueno o malo, es un pequeño pasado en el proceso de vivir. «Si no se hicieran cosas insignificantes, nunca habrían cosas grandes».

6. La gente cree que el fracaso es un estigma, y no lo es.

Los errores no son una marca permanente. Tanto la derrota como la victoria sirven para remecer el alma y dejar la gloria fuera. Así es como tenemos que ver al fracaso.

El promedio de veces que los hombres de empresa fracasan antes de dar con el éxito es de 3,8.

Cuando cometas errores, no dejes que te desmoralicen y no pienses en ellos como un estigma.

Haz de cada fracaso un peldaño de la escalera que lleva al éxito.

7. La gente cree que después del fracaso ya no hay más, y no es así.

No permitas que aun lo que parezca un tremendo fracaso te impida luchar por lograr el éxito.

Si tú tiendes a fijarte en los extremos del éxito y del fracaso y a fijarte en resultados particulares en su vida, trata de poner las cosas en perspectiva.

La vida de cada persona está llena de errores y experiencias negativas. Pero debes saber que:

  • Los errores se transforman en faltas cuando los percibimos y reaccionamos a ellos incorrectamente.
  • Las faltas se transforman en fracasos cuando continuamente reaccionamos a ellas incorrectamente.

Las personas que fracasan en su intento de progresar, pueden ver sus errores o experiencias negativas como una parte normal de la vida, aprender de ellas y luego intentarlo de nuevo.

El que persevera alcanza el propósito de su vida.

Washington Irving dijo: «Las mentes grandes tienen propósitos; las otras tienen deseos. Las mentes pequeñas están dominadas por los infortunios, pero las mentes grandes se sobreponen a ellos».

La verdad terrible es que todos los caminos al éxito pasan por la tierra del fracaso. Y esta se encuentra entre cada ser humano que tuvo un sueño y la realización de ese sueño.

La buena noticia es que cualquiera puede pasar con éxito a través del fracaso y por eso se dice que el mañana pertenece a los fracasos.

Demasiadas personas creen que el proceso es cosa fácil. El inventor estadounidense Thomas Alba Edison observó esta actitud en muchas personas. Y esto fue lo que dijo al respecto:

«El fracaso, en realidad, es una cuestión de concepto. Las personas no trabajan duro porque, en su concepto, se imaginan que van a alcanzar el éxito sin mayor esfuerzo. Muchos creen que una mañana van a despertar siendo ricos. En realidad, esto es verdad sola a medias, porque en algún momento, van a despertar».

Cada uno de nosotros tiene que tomar una decisión. ¿Vamos a pasarnos la vida durmiendo, evitando los fracasos a toda costa? ¿O vamos a despertar y a darnos cuenta que el fracaso es simplemente un precio que hay que pagar para llegar al éxito?

Si adoptamos esta nueva definición de fracaso, entonces estaremos libres para movernos hacia adelante y transformar los fracasos en victorias.

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