Es decir, tener la capacidad de moverte de un lugar a otro sin necesidad de pedir permiso o vacaciones.
Las personas que tienen que “alquilar o arrendar” su tiempo por un salario, no tienen la capacidad de moverse de un lugar a otro cuando a ellas se les antoja.
En cambio, las personas libres e independientes desde el punto de vista financiero, tienen la capacidad de trabajar desde cualquier lugar del planeta, monitoreando sus negocios que trabajan en piloto automático para ellos, y al mismo tiempo tienen la capacidad de vivir donde se les antoje, ya que no están anclados a un solo lugar geográfico o a una oficina estática.
La libertad de desplazamiento es muy importante para poder disfrutar de la vida, y mucho más si previamente eres dueño de tus fuentes de ingresos y de tu tiempo.
Una vez que tienes estas tres variables a tu favor, estás en posición de decidir que ser, que hacer y que tener cada día de tu vida.