Lo que ahora comenzarás a crear, se denomina «Plan de Acción para Producir Resultados Financieros».
El primer paso consiste en escribir lo que deseas.
Deberás escribir el margen de tiempo necesario para completar ciertos hitos, imaginarte lo que creas necesario para comenzar y hablar con gente que pueda asistirte.
Después de esto, deberás escribir específicamente lo que harás mañana, es decir, con quién hablarás, a dónde irás y a qué hora del día harás lo que sea necesario.
Es aquí donde comienza a tomar lugar tu agenda, calendario o lo que utilices para recordarte lo que debes hacer. Si no tienes una, ve y cómprala.
Escribir lo que necesitas hacer, de manera que luego puedas verlo, y actuar al respecto, es el plan que produce resultados.
Además, hoy o mañana, encuentra a las personas que estarán disponibles para hacer lo que sea necesario para que obtengas lo que deseas. Recuerda que todo esto, no puedes hacerlo solo.
¿Cómo puedes encontrar a esas personas? La mejor manera es preguntando.
Pregunta a un amigo, familiar, compañero de trabajo, vecino, etc. Únete a algún programa, organización, grupo de soporte o forma el tuyo si no puedes hallarlo. Reúne a gente que desee cambiar su vida y utiliza estas ideas para comenzar.
Puedes escribir todo lo que desees hacer en tu agenda, pero de nada te servirá, si no entras en acción.
¿Te sientes inspirado a tomar acción en tus metas financieras al leer estos artículos?…Si has llegado hasta aquí, espero que tu respuesta sea afirmativa.
¿Has asistido alguna vez a un seminario, o leído un libro, o escuchado una conferencia y luego te sentiste motivado para sentir acción?
¿Se desvaneció ese entusiasmo luego de unos pocos días?
¿Alguna vez te preguntaste si había algo equivocado en el mensaje que recibiste, con la persona que lo presentó o algo malo en tí que hizo que ese entusiasmo inicial se desvaneciera después de unos pocos días?
Muchas personas manifiestan «sentir» o «pensar» de esa manera, sin embargo, yo me pregunto: ¿Qué produce más resultados, nuestro cuerpo o nuestra mente?
Nuestra mente ¿no es cierto? Entonces, si es la mente la que produce resultados, y tú alimentas y bañas tu cuerpo todos los días, y este se desgasta, ¿porqué cuando tu motivación y entusiasmo se desvanece, actúas como su algo estuviese mal?
¿Cómo es que no corres para leer otro libro, o escuchar otro audio o levantar el teléfono y hablar con alguien que te de soporte?
A eso se le llama: ALIMENTAR TU MENTE. Si así lo haces, te felicito, pero si no es lo que estás haciendo cotidianamente, ¿porque no estás alimentando a tu mente?, ¿no es acaso lo que te falta?
Cuando sientas que ya no estas motivado, inspirado o entusiasmado, significa que tu mente está hambrienta, entonces debes alimentarla con urgencia.
Es gracioso, pero cuando nos suena el estómago, no esperamos mucho tiempo para satisfacer sus caprichos, pero cuando nuestra pobre mente tiene hambre, culpamos a los demás y a las circunstancias, por los efectos de no alimentarla con regularidad.
Lo bueno de este blog es que poco a poco se convertirá en un menú extremadamente grande y variado, con los más diversos y exquisitos platillos mentales, y así no tendrás excusa para mantener satisfecha a tu mente, porque contrario a nuestros estómagos, nuestras mentes jamás se sacian ni se empachan, por lo tanto, no te preocupes de que pueda engordar o enfermar por exceso de alimentación.
En otra oportunidad te contaré acerca de uno de mis proyectos personales que pienso implementar más adelante, denominado Restaurant Mental, y no sería mala idea que existan muchísimos por todos lados.
Recuerda que nuestro impulso, motivación e inspiración se consumen igual que la comida que comemos. Todos necesitamos continuar alimentando nuestras mentes, porque eso es lo que PRODUCE RESULTADOS.
Tomando consciencia, teniendo las herramientas y tomando acción, se puede perfectamente crear prosperidad y libertad financiera.