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Siete razones para renunciar a tu empleo

La “crisis económica mundial” ha levantado nubes de incertidumbre en todo el mundo y ha convencido a muchas personas de que ahora, más que nunca, deben proteger sus empleos.

Es cuestión de perspectiva.

A continuación comparto contigo las 7 razones más importantes por las que tomé esta decisión (y por las que tú deberías hacer lo mismo):

Es muy arriesgado. Esto va en contra de todo lo que la sociedad enseña sobre la seguridad de un empleo. La mayoría te dice que tienes más seguridad en un trabajo que en tu propio negocio. Sin embargo, lo opuesto es verdad. La seguridad es un resultado del control y tienes más control en tu propio negocio que en un empleo. En el empleo tu jefe puede despedirte y efectivamente desaparecer tu fuente de ingresos. Si tienes tu propio negocio (off u online) tú estás al mando y puedes crear nuevas fuentes de ingresos cuando tú quieras. ¿Has escuchado últimamente alguna noticia sobre despidos masivos? ¿Eso es más seguro que ser tú el que está al mando?

No es un intercambio justo. Si en tu empleo creas un nuevo producto o servicio para tu compañía, te pagan por el tiempo que invertiste en crearlo y no por el valor que genera. Si fracasa y provoca pérdidas para tu empleador, quizás no pase nada. O quizás te despidan.  Si es un éxito y genera millones para tu empleador; no importa, seguirás recibiendo tu sueldo. Es más, el sistema que creaste seguirá creando valor para tu empleador aunque ya no trabajes para él y ya no recibirás ninguna compensación por tu trabajo.

Es aburrido y tedioso. En el ambiente corporativo es muy común tener que pasar por infinidad de procedimientos para lograr hacer tu trabajo. Aparte, muchos ambientes de trabajo no son muy alegres ¿Realmente disfrutas pasar 8 horas diarias en un cubículo gris? Y no digamos las reuniones “de trabajo” sin sentido. Tú sabes… esas reuniones para “ver cómo va el proyecto”.

El valor que generas es reemplazable. ¿Cuántas personas están buscando un empleo? ¿Cuántas personas están tratando de crear su propio negocio? Evidentemente hay más personas en el primer grupo y eso lo hace ser un grupo más “competitivo”. Si estás haciendo lo que todos quieren hacer, fácilmente pueden encontrar a alguien más que lo haga. Lo que tú puedes proveer se vuelve menos valioso.

Es una experiencia limitada. Muchas personas abogan por trabajar en una empresa para aprender sobre una industria antes de iniciar su propio negocio. Hasta cierto punto esto puede ser útil. Sin embargo, tendrías que tener un trabajo en cada área de la empresa —ventas, mercadeo, producción, finanzas, etc.— para poder tener una experiencia integral de las áreas de una empresa. ¿Y cómo sabes cuando ya tienes suficiente experiencia en alguna de las áreas? Si tu plan es trabajar un tiempo para obtener experiencia es mejor que tengas en mente (1) un ámbito concreto en el que quieras adquirir experiencia y (2) cuando dejar de “aprender” y comenzar a “hacer”. Si no tienes claros esos dos puntos, estás perdiendo tu tiempo. Estarías mejor aprendiendo a administrar un negocio propio y aprendiendo de tus errores.

Es sub-óptimo. Asumiendo que “óptimo” significa desarrollar tu potencial humano al máximo, el ambiente laboral está específicamente diseñado para lograr lo contrario. Los ingresos óptimos provienen de entregar un valor genuino a la sociedad. En un empleo no puedes generar todo el valor que podrías generar por otros medios; simplemente hay muchos obstáculos.

No puedes conocer super-modelos y actrices. ¿Realmente crees que tu vida social debe girar en torno a tus compañeros de trabajo? No digo que haya algo de malo con ellos. De hecho, conocí a personas fantásticas en mi empleo pero hay muchas más personas afuera (aproximadamente 6 billones). Y como dice un amigo, no puedes esperar tener citas con una actriz de Hollywood si tú estás metido en una oficina 40 horas a la semana mientras ella está filmando su próxima película en Austria.

Muchas personas pasan años trabajando porque creen que eso es lo que “tienen” que hacer. Aunque por dentro sienten la necesidad de hacer algo diferente y constantemente se preguntan si realmente eso es todo lo que obtendrán de la vida.

Debes aceptar que difícilmente encontrarás un empleo que satisfaga tus verdaderas necesidades humanas. No aceptes de la vida menos de lo que te mereces.

El primer paso es dejar de negar que no te gusta la realidad que estás viviendo y que sólo tú estás en la posición de cambiarla. Y no es tan difícil, sólo tienes que decir “renuncio”.

¿Y si fracasas? Como dice mi padre, hay una fórmula para medir el éxito de un hombre: «es la suma de las decisiones acertadas más las decisiones equivocadas menos las que nunca tomó».

 

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